¿El iPhone 15 hubiese sido mejor sin USB-C? El nuevo conector no parece convencer

Sin dudas una de las cuestiones más debatidas este años fue el cambio del conector de los nuevos iPhones, el traspaso de Lightning a USB-C.
iPhone 15
iPhone 15

Uno de los mayores cambios que ha llegado con los nuevos modelos de iPhone 15 de este año ha sido la transición del puerto Lightning de Apple al nuevo estándar USB-C.

Ahora que los nuevos modelos están en el mercado, la transición USB-C ha demostrado ser una rosa con espinas. No es tan sencillo como tener un puerto para todos y, en algunos casos, el alejamiento del ecosistema controlado de Apple ha introducido algunos retos que los usuarios de la marca no han tenido que afrontar en el pasado.

Puede que estos baches en el camino se solucionen con el tiempo, pero merece la pena ser consciente de ello antes de empezar a conectar alegremente todos tus dispositivos USB-C y llevarte sorpresas.

Programa de certificación

Una crítica común a los conectores propietarios de Apple es que simplemente existen para que la compañía de Cupertino gane dinero, a través de su programa de certificación MFi (Made for iPod). Si bien es cierto que Apple obtuvo algunos ingresos de este formato, es probable que hayan sido una gota en un cubo al lado de las ventas del propio hardware.

Además, las acusaciones de avaricia tienen diferentes puntos de vista que en ocasiones ignoran los beneficios de dicho programa: véase el hecho de que Apple se tomó el tiempo necesario para certificar productos con el conector Lightning, asegurándose de que funcionaban bien con los dispositivos de la compañía.

Cualquiera que haya usado tecnología en las últimas décadas se ha acostumbrado a usar el conector rectangular USB-A. Ya sabes, el que invariablemente usas para cargar tu ordenador. El que en muchísimas ocasiones colocas mal y tienes que darle la vuelta. Pero esa solía ser la parte más molesta del conector; una vez que lo conectabas, todo iba bien.

La situación del cable USB-C es un poco más compleja. No solo hay varios protocolos que utilizan conectores USB-C (USB2, varios tipos de USB3, así como Thunderbolt 3, 4 y 5), sino que no todos los cables son iguales. Algunos solo proporcionan alimentación, no datos, lo que puede dar lugar a que surjan algunos problemas inesperados por el camino.

En cualquier caso, una medida que se esperaba que agilizaría la vida de los usuarios de Apple, ha resultado ser todo lo contrario por no llamarlo un fiasco. Para una empresa que se enorgullece de la facilidad de uso y sencillez en el manejo de sus productos, es un contratiempo importante.