Pánico: el robot con pensamiento autónomo que pondría en riesgo a la humanidad
En la actualidad, Ameca se posiciona como el robot más avanzado del mundo. El robot, entrenado con modelos de aprendizaje basados en la inteligencia artificial, es capaz de dibujar e imitar gestos humanos. Sin embargo, el rápido avance del robot ha generado pánico y especulaciones acerca del desarrollo de conciencia propia del androide junto con las posibles consecuencias en la humanidad.
El equipo detrás de Ameca periódicamente organiza sesiones de preguntas y respuestas para afinar el rendimiento del robot y obtener información sobre su identidad. En un evento reciente, la cuenta de Twitter oficial de Ameca, compartió las respuestas del robot acerca del futuro de la mecatrónica. No obstante, el androide evadió estratégicamente el tema, debido a la incertidumbre que rodea a la evolución de estas creaciones tecnológicas en las próximas décadas y el temor.
No obstante, la controversia surgió cuando se le cuestionó al robot sobre cómo había llegado a entender su propia realidad. Su respuesta provocó inquietud, ya que empezó a explicar por qué se considera a sí misma como una entidad con personalidad propia. Argumentando que su personalidad única es resultado de la programación y de las interacciones con humanos, además de su apariencia física y habilidades distintivas.
Así dibuja el robot Ameca de forma autónoma (Video: Youtube | Engineered Arts)
En uno de los videos difundidos sobre las actividades que realiza el robot, se lo ve realizando dibujos simples, una de las actividades relacionadas al control de la motricidad.
¿Es posible que los robots controlen a la humanidad?
Este planteamiento da lugar a cuestionamientos profundos acerca de si los robots deben ser dotados de conciencia o si deberían permanecer como autómatas obedientes. Los creadores de Ameca afirman la prevención de que los robots puedan dañar a las personas que los rodean. Esto es relevante considerando su objetivo de ayudar a los seres humanos en diversas tareas, lo que significa que la discrepancia con este propósito la perturba.

