Los Galaxy S25 corregirán este gran error que Samsung cometió con los Galaxy S24
Aunque todavía falta algún tiempo para el lanzamiento de la serie Galaxy S25 de Samsung en enero, una nueva filtración de Ming-Chi Kuo ha desvelado algunos detalles interesantes sobre las especificaciones de estos próximos dispositivos de gama alta.
Como era de esperar, el Samsung Galaxy S25 contará con el último y más avanzado hardware, el Snapdragon 8 Gen 4. Según Kuo, Qualcomm será el único proveedor de chips para los Galaxy S25, a diferencia del año anterior, cuando sólo suministró el 40% de los chips para el S24. Esto significa que no habrá diferentes modelos con chips Qualcomm y Exynos distribuidos en el mercado global, lo que debería reducir la diferencia de rendimiento experimentada por los usuarios. Parece que el Exynos 2500 aún no está listo para su lanzamiento debido a un rendimiento de 3 nm inferior al esperado.
Este es el error que corregirá Samsung en los próximos Galaxy S25
Esto representa un desafío para los chips internos de Samsung, pero significa una ventaja considerable para Qualcomm. La empresa se beneficiará del aumento en la cuota de mercado y de los usuarios de Samsung que valoran el rendimiento fiable y potente de los chips Snapdragon en comparación con los Exynos. Además, es una buena noticia para TSMC, proveedor exclusivo del Snapdragon 8 Gen 4.
Aunque no tenemos un punto de comparación directo entre el Snapdragon 8 Gen 4 y el próximo Exynos 2500, sabemos que el Snapdragon 8 Gen 3 superó a los chipsets Exynos y Tensor de su generación en pruebas de referencia.
No obstante, surge un gran inconveniente. Esta filtración de Kuo sugiere que el Snapdragon 8 Gen 4 será entre un 25% y un 30% más costoso que su predecesor, el Snapdragon 8 Gen 3. Esto podría resultar en un incremento de precio de al menos cien dólares cuando se lance finalmente el Galaxy S25.
Sin embargo, dado que aún faltan varios meses para el lanzamiento del Galaxy S25, no es momento de entrar en pánico. Existe la posibilidad de que Samsung decida absorber parte o todo el aumento en el costo de los nuevos chips en lugar de incrementar los precios. Después de todo, con teléfonos como el S24 Ultra ya superando los $1,000, hay poco margen para aumentar los precios sin afectar significativamente su potencial en el mercado.
