Los mandos de PS2 tenían una función oculta que hoy casi nadie recuerda: aquí los vemos

La PS2 incluía una tecnología oculta en su mando que permitía detectar cuánta presión ejercía el jugador sobre los botones.

Los mandos de PS2 tenían una función oculta que hoy casi nadie recuerda

Los mandos de PS2 tenían una función oculta que hoy casi nadie recuerda

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Para muchos jugadores, especialmente quienes vivieron la época dorada de la PlayStation 2 (PS2), apretar los botones con más fuerza era solo una superstición para ganar una partida difícil. Sin embargo, lo que parecía un mito tenía una base real: los mandos DualShock 2 incluían una tecnología capaz de detectar la presión ejercida en cada botón, ofreciendo funciones adicionales según la intensidad de la pulsación.

Durante los últimos años, las consolas han avanzado a pasos agigantados. Mejores gráficos, hardware más potente y controles más ergonómicos definen la nueva generación. No obstante, algunos detalles del pasado marcaron una diferencia notable. Uno de ellos fueron los botones sensibles a la presión del mando de la PS2, una característica única que permitía cambiar la respuesta del juego dependiendo de cuán fuerte se presionara cada tecla.

MANSO PS2
La PlayStation 2 incluía una tecnología oculta en su mando que permitía detectar cuánta presión ejercía el jugador sobre los botones.

La PlayStation 2 incluía una tecnología oculta en su mando que permitía detectar cuánta presión ejercía el jugador sobre los botones.

Esta función se destacó en títulos como Metal Gear Solid 3: Snake Eater, un clásico que supo aprovechar al máximo las capacidades del mando. En este juego, por ejemplo, era posible apuntar con un arma presionando suavemente el botón cuadrado y evitar el disparo si se soltaba lentamente. Esa mecánica se debía al sistema de sensores del DualShock 2, que registraban hasta 256 niveles distintos de presión tanto en los botones frontales como en la cruceta.

El funcionamiento técnico de esta tecnología era tan simple como brillante. Cada botón contaba con una membrana de goma impregnada en partículas de carbono, que al ser presionada hacía contacto con un circuito de cobre en la placa base del mando. Cuanto más fuerte se presionaba, mayor era la superficie de contacto y menor la resistencia eléctrica. Esa variación era interpretada por el microprocesador como un valor entre 0 y 255, permitiendo a los juegos detectar no solo si se presionaba un botón, sino con qué intensidad.

MANDO PS24
Esta función se destacó en títulos como Metal Gear Solid 3: Snake Eater, un clásico que supo aprovechar al máximo las capacidades del mando.

Esta función se destacó en títulos como Metal Gear Solid 3: Snake Eater, un clásico que supo aprovechar al máximo las capacidades del mando.

Con el paso de las generaciones, Sony optó por dejar atrás esta función en sus nuevos controles. En parte, porque los juegos modernos comenzaron a utilizar gatillos para acciones como apuntar y disparar, lo que volvió innecesario el uso de botones sensibles a la presión. Sin embargo, quienes probaron esa experiencia durante la era de la PS2 todavía la recuerdan como una de las características más finas que ofreció una consola en su época.