Assassin's Creed Valhalla: pros y contras del cierre de la trilogía

La nueva entrega de la famosa saga, que explora la llegada de los vikingos a Inglaterra, batió los récords de la franquicia.
Foto: Google
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Assassin's Creed Valhalla, el nuevo videojuego desarrollado y distribuido por Ubisoft, es el cierre de la trilogía que inició con Assassin's Creed: Origins (2017) y que continuó con Assassin's Creed Odyssey (2018).

Salió a la venta el 10 de noviembre para Microsoft Windows, PlayStation 4, Xbox One, y Google Stadia, y para las consolas de próxima generación, PlayStation 5 y Xbox Series X|S y batió los récords de la popular franquicia.

Assassin's Creed Valhalla nos pone en el papel de Eivor, quien abandona las tierras nórdicas para seguir los pasos de su hermano y emprenderse en una nueva aventura para conquistar tierras y riquezas en la isla británica.

Entre sus puntos fuertes se encuentra el rescate de aspectos clásicos de la saga, como el sigilo entre las multitudes y la gestión de un espacio propio como ocurrió en Assassin's Creed 2 y la villa de Ezio Auditore.

Además, no posee una enorme cantidad de armas, por lo cual las pocas que vas a encontrar en el mapa van a tener un valor muy especial.

Y sin dudas uno de los aspectos más destacados de este videojuego en su sólida historia, que te mantendrá enganchado por sus 60 años, junto con el valor de las decisiones para gestar el final.

Lo malo que tiene Assassin's Creed Valhalla está relacionado con los extensos tiempos de carga, errores que aparecen en medio de la partida con bugs que seguramente se solucionarán con las próximas actualizaciones y lo repetitivo que pueden ponerse algunas misiones promediando la aventura.