Saint Seiya y una historia jamás contada: la del sexto Caballero de Bronce
Quienes nacimos con la serie de Los Caballeros del Zodiaco, sabemos que su historia comienza contando la vida de Seiya y los demás Caballeros de Bronce, un grupo de guerreros que tienen como encomienda proteger a la diosa Athena, lo cual logran en gran medida gracias a sus poderosas armaduras y la fuerza conocida como cosmos.
Estos Caballeros de Bronce son cinco en total: Seiya de Pegaso, Ikki de Fénix, Shun de Andrómeda, Shiryu de Dragón y Hyoga de Cisne. Sin embargo, hay un sexto Caballero de Bronce que reunía con todas las características y condiciones para convertirse en uno de los protectores de la diosa, y si bien éste nunca fue ilustrado o mostrado en algunas de las series, su historia se conoce de forma oficial.
Este es Mei, el Santo de Cabellera de Berenice
Mei, el Santo de Cabellera de Berenice es un personaje exclusivo de la novela Gigantomachia, escrita por Tatsuya Hamasaki bajo la supervisión de Masami Kurumada y publicada por Shueisha en la colección Jump Books editada en agosto del 2002.
Mei, es en realidad el verdadero heredero de Mitsumasa Kido, sin embargo, decide renunciar a todos los beneficios que le otorga su posición privilegiada para tener el mismo destino que sus hermanos en el orfanato para así ganar poder.
Se trata de un medio hermano de los Huérfanos de la Fundación Graad, que termina convirtiéndose en alumno de Máscara de la Muerte de Cáncer, quien le enseñó a analizar problemas y pensar más allá de los tiempos. Si bien no se conoce su rango, podríamos pensar que bien podría haber iniciado su historia junto a los otros Caballeros de Bronce, debido a que comparten origen.
Por otro lado, si se sabe que es el caballero que porta la armadura de Cabellera de Berecine, inspirada en la constelación del mismo nombre situada cerca y al oeste de Leo. Al final de la historia presentada en la Gigantomachia, Mei se sacrifica para sellar a Typhon, El Rey de los Gigantes y el más poderoso entre los mismos, en el interior del volcán Etna.
Así lo describe la novela Gigantomachia: “Es unos 10 centímetros más alto que Seiya y aparenta ser dos o tres años más viejo, tiene un tatuaje en el brazo y usa ropas desgarradas que podrían pertenecer a un chico de la calle. Su cabello largo y teñido de plateado está peinado para atrás, haciendo que su apariencia recuerda a la de un lobo.”

