Muere el presidente de Samsung y deja la mayor fortuna surcoreana
Por medio de un comunicado, Samsung dio la noticia al mundo sobre el deceso del presidente de la compañía Lee Kun-hee. El mensaje fue corto y conciso: "falleció el 25 de octubre acompañado por su familia, incluyendo al vicepresidente (del grupo) Jay Y.Lee", conocido como Lee Jae-yong.
Lee Kun-hee era el dueño de la mayor fortuna surcoreana y ocupaba el lugar número 67 entre las personas más ricas del mundo, con una fortuna de 20.900 millones de dólares, según el listado de 2020 de la revista Forbes.
Su fortuna incluye la de su esposa, Hong Ra-hee, hija de un magnate de los medios de comunicación que presidía uno de los periódicos más importantes del país, de acuerdo con información de la misma revista.
Se calcula que por sí sola Samsung Electronics genera a día de hoy cerca de un 20 % del producto interior bruto (PIB) de Corea del Sur.
Lee Kun-hee tomó las riendas de Samsung en 1987, al suceder a su padre, Lee Byung-chul, el fundador de la empresa. Y estuvo al frente de ella hasta el 2014 cuando padeció un infarto y nunca más pudo retomar su vida normal, encontrándose desde entonces internado en un hospital de Seúl y postrado en una cama. En aquel entonces su hijo Lee Jae-yong (vicepresidente) tomó el dominio de Samsung y lo ha hecho hasta entonces de facto. Todo indica que ante la muerte de su padre, será el quien lo suceda oficialmente.
Lee Jae-yong, hijo del fallecido, se encuentra actualmente inmerso en dos juicios por supuestas prácticas corruptas, incluyendo su participación en la llamada trama de la "Rasputina" surcoreana, que llevó a la destitución en 2017 de la entonces presidenta surcoreana, Park Geun-hye, condenada a 32 años de cárcel.

