Llegó a Australia sin permiso y la quieren sacrificar
El sábado 26 de diciembre del 2020, un habitante de la ciudad australiana de Melbourne llamado Kevin Celli-Bird, salió como siempre a su patio y se encontró con visitas. Sobre una fuente de agua, la intrusa bebía y se refrescaba, aparentemente algo cansada.
El vecino, con toda la bondad a cuestas, se dispuso a ofrecer refugio y todos los cuidados posibles. La alimentó y la cuidó hasta que repusiera energías. La visitante no era otra que un ave, a la que Kevin decidió nombrar Joe.
Hasta allí la historia es hermosa y no parece tener nada de raro. Desafortunadamente nuestro bondadoso ciudadano recibió una noticia que lo desalentó. Joe no era un pájaro ordinario del país. Tampoco provenía de la vecina Nueva Zelanda. El ave proveniente de Estados Unidos era una paloma.
¿Cómo llegó a Australia? La respuesta es aún más curiosa. Resulta que la paloma Joe, dos meses antes, participaba de una carrera de palomas en Oregon, Estados Unidos (están leyendo correctamente), repentinamente decidió no participar más de la competencia y se escapó. Australia ahora pide sacrificar al animal.
Es de conocimiento popular la existencia de muchas especies de aves de costumbres migratorias. Estos animales recorren grandes distancias. Pero no es el caso de Joe y sus compañeros de especie. Las palomas no son aves migratorias, por lo tanto, pueden alcanzar grandes velocidades de vuelo, sin embargo la resistencia no es una de sus características. En este caso Joe tuvo algo de ayuda: viajó a bordo de un barco carguero.
Una vez llegada al continente oceánico, recorrió unos kilómetros más para, finalmente, llegar a la casa de Kevin. La historia pasó por los medios locales y desembocó en las autoridades del Servicio Australiano de Inspección y Cuarentena, quienes contactaron al vecino, para comunicarle que el ave debía sacrificarse o deportarse.
La explicación de la organización argumenta que los animales que ingresan al país, deben pasar por una serie de testeos de salud para evitar ciertas enfermedades de otros lugares del planeta.

Los responsables tienen todos los fundamentos a su favor, pero esperamos que la solución elegida solo sea la deportación de Joe, quien solo quería alejarse del mundo del deporte.

