En 2018 algo mató cuatro veces más que el Covid en 2020

Un estudio reciente asegura que 8 millones de las muertes registradas en 2018 en el planeta, se produjeron debido por esta causa.
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Una investigación asegura que un 18% de las muertes registradas en 2018 a nivel mundial fueron causadas por la exposición al material particulado de las emisiones de combustibles fósiles. Esto se traduce en más de 8 millones de personas muertas a causa de la contaminación, solo en 2018. Las muertes a nivel mundial por Covid-19 hasta el momento suman más de 2.3 millones de víctimas.

Las 8 millones de muertes duplica el estimado de víctimas fatales por contaminación del aire. Según el Estudio de Carga Global de Enfermedad más reciente, la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) relacionada con el tabaquismo y la contaminación del aire es la sexta causa de muerte más común en el mundo.

“La contaminación del aire, por la dependencia continua de los combustibles fósiles, es perjudicial para la salud mundial. No podemos seguir confiando en ellos, cuando sabemos de los efectos severos en la salud”, dijo la autora, Eloise Marais, profesora de University College London.

La investigación se basó en datos satelitales. Con una serie de observaciones desde la órbita, el equipo puede estimar las concentraciones anuales de material particulado en el aire, conocido como PM2.5. Las observaciones no son suficientes en solitario para distinguir la fuente de estas emisiones.

Los investigadores trabajaron con un modelo global 3-D de química atmosférica llamado GEOS-Chem. Esto permitió dividir las regiones en bloques pequeños de 50 a 60 kilómetros.

Los estudios se combinaron y entregaron datos sobre la concentración de PM2.5. Luego se utilizó un modelo de evaluación de riesgos para estimar cómo esto afecta en la salud humana. Como resultado, se encontró una mayor mortalidad por exposición a largo plazo, aún cuando las concentraciones eran bajas.

Las zonas de mayor contaminación por combustibles fósiles incluyen el este de América del Norte, Europa y el sudeste de Asia. Sin embargo, hay buenas noticias, ya que China redujo sus emisiones de combustibles fósiles un 50% y probablemente salvó 2.4 millones de vidas solo en 2018.