Vivimos en el año 1724: una hipótesis científica lo asegura
Olvídate del trágico 2020 y del recién llegado 2021 porque vivimos en el año 1724. El argumento lleva por nombre la Hipótesis del Tiempo Fantasma. Aunque, justamente como dice el nombre, por el momento solo es una hipótesis, hay quienes la aseguran y la argumentan. Los científicos tienen bases firmes para teorizar esto y vamos a desentrañarlas.
Según el sitio IFL Science, fue en 1991 cuando al científico Heribert Illig le llegó la idea primigenia. Unos años más tarde, en 1995, el Dr. Hans-Ulrich Niemitz (quien asegura que la Edad Media no existió) los pensamientos de Illig llamaron su atención y los reforzó.
Pero ¿en base a qué argumentan su hipótesis? En principio, se creía que el Papa Gregorio XIII, quien impulsó el calendario gregoriano que usamos en la actualidad, no había realizado los cálculos astronómicos de manera correcta, en el año 1582.
Sin embargo, los investigadores antes mencionados, dicen que hay argumentos aún más fuertes, que fomentarían investigaciones firmes al respecto. De cualquier forma, los supuestos errores de Gregorio XIII o las pruebas que exponen los científicos, llevan a un resultado asombroso: faltan casi 300 años de nuestra historia. Y esto nos lleva a creer que en realidad el año en curso es 1724.
Acerca de la hipótesis, los estudiosos aseguran que si nos remontamos hacia atrás en el tiempo, hay un período fantasma de 300 años, entre los años 600 y el 900. Los científicos recalcan que esto puede deberse a un simple error de cálculos, a una interpretación errónea de los documentos, o quizá, a una deliberada falsificación de los mismos.
En uno de sus argumentos, dicen que si nos remontamos a esa época, la arquitectura, los objetos que aparecen en las pinturas y los libros, en realidad pertenecen a otros períodos.
Ejemplifican con la Capilla Carolingia de Aquisgrán (foto inferior) del año 800 que posee arcos edificados sin antecesores. Es como si la construcción hubiese llegado 200 años antes de sus precedentes.
Los científicos se apoyan firmemente en la arquitectura, pero también argumentan que, por ejemplo, faltan registros masivos sobre el Islam en la época, y hay una inesperada desaparición y aparición de un pueblo judío en el período comprendido entre los años 711 y 796.

Desafortunadamente para los fanáticos de lo conspirativo, la historia mundial de esa época, incluida la dinastía china Tang que se sincroniza con la Edad Media y los eventos astronómicos, la hipótesis es refutable. Los registros chinos muestran todas las apariciones del cometa Halley desde el 240 a.C., incluidos el “período fantasma".

