Inminente: la Tierra está parando de rotar

Las Tierra gira sin parar desde que se formó. Sin embargo, a través de estudios con herramientas modernas, los científicos han determinado que el planeta está dejando de rotar.
Foto: Editor de fotos
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Hace unos 620 millones de años, los días eran muy diferentes. Un día duraba sólo 22 horas aproximadamente, lo que sucedía como resultado de que el planeta giraba más rápido alrededor de su eje.

Los científicos no terminan de comprender por completo todas las causas que llevan a estos cambios en la rotación de la Tierra. Lo cierto es que, durante un largo proceso de miles de millones de años, esta rotación desacelera muy gradualmente. Existen estimaciones que afirman que el día se alarga 1,8 milisegundos cada siglo.

Actualmente las nuevas tecnologías colaboran con instrumentos que ayudan para poder medir estas micro variaciones. Hoy se pueden medir estos pequeños cambios gracias a la técnica conocida como interferometría.

¿Cuáles podrían ser las causas?

Desde que se formó la Tierra, no ha parado de girar como un trompo. Las fuerzas del propio planeta, los vientos de su superficie, el movimiento de su núcleo y los procesos de atracción gravitacional de cuerpos externos, son los factores que han ido definiendo de qué forma girar.

El factor más importante que ha afectado su rotación, es sin dudas, la Luna. Si tenemos en cuenta el mecanismo de intercambio de energía entre la Tierra y la Luna veremos que la atracción gravitacional crea una ligera protuberancia en la superficie de la Tierra, cerca de donde está la Luna, pero no debajo exactamente. Entonces esa diferencia entre la posición de la prominencia y el tirón de la Luna, genera un par de torsión que da como resultado que la Tierra se ralentice gradualmente y que la Luna se aleje de la Tierra muy lentamente.

Otras causas que influyen en la velocidad con la que la Tierra gira son: el movimiento del núcleo fundido de la Tierra, el derretimiento de los glaciares, los movimientos del viento y las olas y la actividad sísmica.

Recordemos que esta rotación también varía con las distintas estaciones. Se acelera en verano del hemisferio norte y disminuye en el invierno.