Sin respuestas ni despedidas: el ghosting crece entre mensajes y redes sociales
Una práctica que se repite en las relaciones modernas mediadas por las redes sociales y mensajes que nos deja llenos de preguntas sin responder.
Esto es todo lo que tenes que saber de ghosting para poder identificarlo
Amiga, me dejó de hablar. ¿Cuántas veces recibimos este mensaje y nos quedamos intentando encontrar una explicación para algo que, en realidad, no la tiene? ¿Cómo ayudamos a que nuestra amiga resuelva todas las dudas que esta persona desapareció de un día para el otro, incluso de redes sociales, sin dar explicaciones?
De pronto, esa persona con la que tu amiga venía saliendo, chateando o incluso ya proyectando a futuro, desapareció de la nada sin dar ni una sola palabra de despedida. A este fenómeno que surgió en redes sociales se lo llama ghosting, y lamentablemente se vuelve cada vez más frecuente, tanto que casi parece una normalidad en las relaciones actuales. Pero detrás de este comportamiento hay un trasfondo que merece ser comprendido.
¿Qué es el ghosting?
Para comenzar a entender todo el universo que viene detrás de este nuevo término que apareció en redes sociales para describir a quienes desaparecen y dejan su “fantasma” dentro de una relación, es importante definirlo. Para decirlo de la forma más simple y llana: el ghosting es cuando alguien corta todo tipo de contacto de manera repentina y sin explicaciones con una persona con la que ya tenía establecido un vínculo.
Un día te manda mensajes cariñosos y al otro, deja de contestar, no atiende llamadas y borra su presencia como si nunca hubiera existido, como si todo lo que habían construido se borrara junto con ellos. Lo más desconcertante es esa falta de cierre, que obliga a la otra persona a reconstruir mentalmente una historia que quedó inconclusa.
Según el Licenciado en Psicología Agustín Lemos, una de las causas más frecuentes del ghosting tiene que ver con una falta de empatía: “Hay una falta de reconocimiento de la otra persona como individuo con sentimientos, sensaciones, dolor, miedos. No contemplan al otro, no hay empatía”, indicó. También señala que en muchos casos, “hay una incapacidad de enfrentar conflictos o de ser directo.”
Dimensión social: vínculos fugaces en la era de lo instantáneo en redes sociales
Frecuentemente veo este patrón repetirse una y otra vez en mi círculo. Analizándolo socialmente, creo que esto es consecuencia, en parte, de que vivimos en una sociedad globalizada donde todo pasa rápido: pedimos comida en una app, conocemos personas con un swipe, nos acostumbramos a que todo sea inmediato.
Esta cultura de la inmediatez convierte a los vínculos en algo casi descartable. Si algo no funciona perfecto o empieza a requerir compromiso, muchas personas optan por irse sin decir nada en lugar de enfrentar la situación y darse cuenta de que del otro lado hay una persona con sentimientos y que no es una conversación con ChatGPT.
Lemos también advierte sobre una dimensión más oscura del ghosting: “Puede haber un disfrute, algo bastante cruel, incluso con un rasgo psicopático, donde quien ghostea genere un dominio sobre el otro a través de la ausencia, atrapándolo en la preocupación y el malestar”. afirmó.
Perspectiva psicológica: el impacto emocional que no se ve
Si alguna vez te ghostearon (o ghosteaste), sabés que esta práctica deja huella. El silencio genera ansiedad, dudas, tristeza y un montón de preguntas que giran en la cabeza sin parar. ¿Qué hice mal? ¿Por qué no tuvo la voluntad de decirme algo? La ausencia de respuestas alimenta la culpa y la baja autoestima, y hace que muchas personas terminen dudando de su propio valor.
El Licenciado Lemos refuerza esta idea: “Quien es ghosteado se las tiene que ver con sus propios fantasmas. La angustia es un vacío, y ese vacío se rellena con fantasías. Depende de la autoestima de la persona cuáles son esos fantasmas que aparecen para explicar por qué alguien desapareció”,explicó.
Dimensión comunicacional: cómo saber si te están ghosteando
Quizás estés leyendo esto y preguntándote si te está pasando. Aunque cada caso es único, hay señales que se repiten:
- Los mensajes empiezan a ser cada vez más cortos y fríos.
- Pasa mucho tiempo sin que responda, con excusas vagas o ninguna.
- Cancela planes una y otra vez sin proponer nuevos encuentros.
- Y finalmente, un silencio total en WhatsApp, redes sociales y cualquier vía de contacto.
¿Qué podemos hacer si nos ghostean?
Este es el punto más difícil, pero también el más importante. No hay una fórmula mágica, pero sí algunos pasos que pueden ayudarte:
- Aceptar que se fue: insistir solo prolonga la ansiedad.
- Hablarlo: contarle a una amiga de confianza o a un profesional te permite descargar lo que sentís.
- Recordar que no es tu culpa: que alguien desaparezca sin decir nada habla de su forma de vincularse, no de tu valor.
- Cerrar por tu cuenta: si lo necesitás, escribí un último mensaje —aunque no lo envíes— solo para procesar el final.
Como señala Agustín Lemos, “el ghosting puede tener efectos devastadores, dependiendo del vínculo y de la personalidad de quien lo sufre. Por eso es importante pensar siempre en el otro.”
El ghosting nos recuerda que estamos en un tiempo donde la conexión es inmediata, pero también más frágil que nunca. Aunque cueste, merecemos relaciones donde la palabra y el respeto no sean opcionales.




