Mapa online: los mejores pueblos escondidos de España para comenzar el 2023
El auge del turismo rural ha puesto el foco en los pequeños pueblos de España. Se trata de diminutas localidades diseminadas por toda la geografía española que atesoran historia, cultura y tradición. Los hay escondidos entre montañas, en valles o junto al mar, por lo que elegir cuáles son los más hermosos no resulta una tarea sencilla.
Aquí te dejamos una selección de algunos de los pueblos encantados de este país europeo que te enamorarán y que son ideales para recibir el 2023. Además, podrás planear esa escapada que tanto necesitas consultando precios y disponibilidad hotelera.
Durro
Situado en la comarca de l'Alta Ribagorça, Durro es uno de los pueblecitos que componen La Vall de Boí. A pesar de que apenas supera los 80 habitantes, su nombre brilla con luz propia, gracias a un extraordinario patrimonio histórico. Dos de sus templos, la iglesia de la Nativitat de Maria y la ermita de Sant Quirc forman parte del conjunto de iglesias románicas construidas en piedra y pizarra entre los siglos XI y XII catalogadas por la Unesco patrimonio inmaterial de la humanidad. El primero está situado en pleno casco urbano, mientras que el segundo es accesible en un agradable paseo de 1,5 kilómetros.
Tranquila y de calles empedradas, esta localidad medieval está rodeada de una naturaleza desbordante e idílica, y es un buen punto de partida para recorrer el parque nacional de Aigüestortes. Elevada sobre el valle del Noguera de Tor, a 1.396 metros de altura, en verano, sus balcones se llenan de flores de colores, mientras que en invierno, la nieve hace acto de presencia. Cuenta con una interesante oferta de alojamiento que va desde los 85 dólares diarios por persona, especialmente de turismo rural, lo que facilita la estancia.
Arties
Alrededor de 60 kilómetros separan Durro de Arties, un pueblo que forma la entidad municipal descentralizada dependiente del Ayuntamiento de Naut Aran, en la comarca de Val d'Aran. A medio camino entre Vielha y la estación de esquí de Baqueira Beret (está a unos siete kilómetros de ambos puntos), es toda una joya. Cuenta con cerca de medio millar de habitantes y se encuentra a 1.143 metros de altura, en la confluencia del Garona y su afluente Valarties.
Entre sus callejuelas de casas empedradas con tejados de pizarra, destaca un interesante patrimonio cultural y arquitectónico, del que sobresale la iglesia parroquial de Santa Maria, un templo románico elevado sobre un promontorio con espectaculares frescos góticos. Tiene dos campanarios y tres naves separadas por pilares cilíndricos sin base, coronados por un ábaco del que arrancan arcos de medio punto que sostienen los muros. La iglesia de Sant Joan, de estilo gótico; los restos del castillo; la torre y capilla de la casa de los Portolà, o los baños son otras de las maravillas que deparan al viajero. Su oferta hotelera comienza en los 106 dólares.

Garòs
Garòs se encuentra enclavada en la vertiente oriental del río Garona, a 1.115 metros de altitud, al pie de la montaña de Espiargo, entre dos barrancos. Cuenta con un núcleo poblacional menor que el de su vecino Arties, con algo más de 130 habitantes, pero como este, lo atraviesa el Camin Reiau, un recorrido milenario ya utilizado por los romanos que transcurre por 33 pueblos de la Val d'Aran, hoy reconvertido en un sendero ideal para superarlo a pie o en bici.
Recorrer las calles de Garòs permite desconectar de las grandes aglomeraciones y descubrir una arquitectura típica de alta montaña, como la iglesia parroquial de Sant Julià, su principal joya patrimonial. Construida en el siglo XII y reformada trescientos años después, combina los elementos románicos y góticos. Sin duda, lo que más llama a atención se encuentra en su interior: una talla de Cristo, una imagen gótica de la Virgen, y una cruz procesional de plata. Allí, se puede conseguir alojamiento a partir de los 500 dólares diarios, por persona.

Burgo de Osma
Burgo de Osma es una villa amurallada, situada a 60 kilómetros al oeste de la capital provincial. Fue declarada en 1993 conjunto histórico por su destacado patrimonio arquitectónico. Sobresale la catedral del siglo XIII, un templo que reúne elementos románicos, góticos y renacentistas, ubicada a poca distancia de la plaza Mayor, otra de sus grandes perlas y uno de los mejores exponentes de plaza castellana barroca.
El palacio episcopal, en estilo gótico-flamenco, la Universidad de Santa Catalina, renacentista, o el castillo, que data del siglo X, son otros grandes atractivos. Desde lo alto de la fortificación las vistas son espectaculares. Los alrededores de Burgo de Osma deparan otras sorpresas, como Calatañazor, un delicioso pueblo medieval, o el cañón del Río Lobos, un parque natural muy hermoso y con un enorme valor ecológico. La oferta hotelera de Burgo de Osma comienza en los 280 dólares.


