Así Steve Jobs salvó a Apple de la ruina por el accionar de malos empleados

No hay dudas de que Steve Jobs fue la mente brillante detrás de Apple, pero para que la empresa triunfe, tuvo que tomar duras y precisas decisiones.
Steve Jobs tuvo que despedir a malos empleados de Apple.
Steve Jobs tuvo que despedir a malos empleados de Apple. Foto: Shutterstock

Para que Apple tenga el éxito que todos conocemos necesitó de mucho trabajo. Y gran parte de este presente se lo debe a Steve Jobs que, a lo largo de la historia, no solo hizo grandes aportes en cuanto a innovación tecnológica, sino que también tuvo que hacer el trabajo sucio: despedir a malos empleados.

Un mouse para PC: la causa del despido de malos empleados

Hace 27 años, Steve Jobs tuvo la magnífica idea de crear un mouse para computadoras, pero se encontró con muchos contratiempos. Es que debía reunir a un equipo de trabajadores para desarrollar este invento y con los trabajadores que tenía disponible, no podía cumplir con los tiempos estimados. Es que solo contaba con 3 meses para concluir todo. El reloj corría y el genio no podía acortar los tiempos.

Y si bien Apple ha sido una empresa caracterizada por evitar la fuga de talentos y contratar a mentes brillantes, también tuvo la virtud de despedir a aquellos empleados que no le resultaban funcionales a cada proyecto de la empresa. Y de esto se encargó Jobs, quien detectó a los empleados menos eficientes que tenía en ese momento, y luego encontró a otro conjunto de los mismos para sustituirlos, y así poder cumplir con el objetivo empresarial marcado.

Steve Jobs. Foto: Shutterstock

¿Cómo hizo Steve Jobs para despedir a malos empleados?

En aquel momento, Steve Jobs se dio cuenta que muchos de sus trabajadores originales no entendían el concepto de proceso y contenido. Por ello es que llegó a detectar que los trabajadores eficientes básicamente replicaban un proceso exitoso una y otra vez, pero no se centraban tanto en el contenido. En este sentido, Jobs sabía que no era necesario replicar un mismo proceso una y otra vez por el simple hecho que el anterior haya tenido éxito.

En consecuencia, para Steve Jobs es necesario comprender la idea y buscar el resultado, algo que será el valor que distinguió a los trabajadores excepcionales de los malos empleados. En esta línea, la mayor parte del rendimiento de Apple procede de una minoría de muy buenos trabajadores, por lo que detectando aquellos trabajadores que no entienden el concepto se hace indispensable buscar mejor talento pero conservando a los buenos. Así fue como Jobs cumplió con los tiempos de su proyecto.

Steve Jobs fue la mente brillante detrás de Apple. Foto: Archivo.