Insólito: utilizan el calor de computadoras para calentar el agua de una piscina municipal

Una empresa de alquiler de computadoras refresca sus equipos con el agua de una piscina y, a cambio, calefacciona el lugar.
Calefaccionan una piscina utilizando el calor de una computadora
Calefaccionan una piscina utilizando el calor de una computadora Foto: Shutterstock

Desde el viejo continente llega una insólita noticia que deslumbró a todos. Es que en el centro deportivo municipal de Exmount, en Inglaterra, utilizan computadoras para calefaccionar una piscina. Es que, de acuerdo a lo que explican, el calor que emanan estos artefactos son suficientes para que el agua pase de una temperatura fría a una templada y se mantenga así todo el día. Sin duda que se trata de una de las políticas sustentables más efectivas.

Una curiosa política sustentable que beneficia a todos

Mark Bjornsgaard es el presidente de Deep Green, una compañía propietaria de un centro de datos que propuso implementar esta solución innovadora para enfriar sus numerosas computadoras, beneficiando al mismo tiempo al polideportivo del municipio de Exmouth, ubicado al suroeste de Inglaterra.

El funcionamiento, según explica el presidente de Deep Green, se logra mediante una caja blanca del tamaño de un lavavajillas, en donde las unidades informáticas están sumergidas en un aceite mineral que capta su calor. Después, este aceite fluye hacia otro dispositivo donde se encuentra, sin mezclarse, con el agua fría de la piscina, de 25 metros de longitud. Esto permite calentarla a 29ºC en torno a un 65% del tiempo, reduciendo el uso de la caldera de gas.

Mark Bjornsgaard, presidente de Deep Green.

“Es una relación simbiótica. Enfriamos nuestras computadoras gratis; la piscina nos hace un gran favor y nosotros se lo hacemos a ellos. Los centros de datos normales simplemente desechan ese calor. Utilizan una enorme cantidad de agua para evaporarlo”, contó Bjornsgaard, según detalló La Nación.

El negocio de Deep Green consiste en alquilar potentes computadoras capaces de albergar sistemas de inteligencia artificial. La compañía paga su propia factura energética y trasfiere el calor al centro de entrenamiento totalmente gratis, mientras que ahorra en la refrigeración. Sin dudas que se trata de una jugada inteligente, en donde las políticas sustentables de la empresa benefician al centro deportivo y viceversa.

Sistema de calefacción de piscinas. Foto: Assetspire