¿Millones sin celular? Este país avanza para apagar toda su red 2G
Entel y Movistar avanzan en el apagado de la red 2G en Chile, alineándose con objetivos de eficiencia energética y sustentabilidad. Este proceso busca reducir el impacto ambiental y optimizar recursos, aunque mantendrán la red en zonas donde no existen alternativas tecnológicas.
Según Fernando Saiz, director de Asuntos Públicos de Movistar, la medida responde a la meta global de reducir la huella de carbono al eliminar procesos ineficientes y de alto consumo energético. En tanto, Entel estima que el apagado reducirá el consumo energético de su red en un 4,5%, equivalente a 13.034.220 kWh al año, según Francisca Florenzano, gerente de Sustentabilidad y Comunicaciones. La empresa planea completar el proceso a finales de 2024, exceptuando áreas sin otras redes disponibles.
Entel lidera el mercado en conexiones 2G, representando el 83,2% del total, con 129.318 accesos. Movistar, en cambio, posee solo el 5,6% de las conexiones (8.666), mientras que Claro concentra el 6,5% (10.143). Claro aún no ha anunciado una estrategia para desmantelar esta red, lo que marca una diferencia en el enfoque de los operadores.
De acuerdo a Convergencia Latina, el apagado de la red 2G no solo busca reducir costos operativos y energéticos, sino también liberar espectro para redes más modernas como 4G y 5G, que ofrecen mejor capacidad y velocidad. Sin embargo, mantener la cobertura en áreas remotas donde la 2G es la única opción que resalta el desafío de equilibrar modernización con inclusión digital.
-
Te puede interesar
Windows 11 ya no necesita un antivirus adicional
En términos comparativos, la decisión de Movistar y Entel de avanzar en este proceso refleja una tendencia global en el sector de telecomunicaciones, aunque cada operador enfrenta distintos retos según su participación de mercado y cobertura.
El cierre definitivo de la red 2G representa un paso importante hacia redes más eficientes y sostenibles. Sin embargo, la transición plantea interrogantes sobre cómo garantizar el acceso en zonas aisladas y cómo los usuarios con dispositivos antiguos se adaptarán al cambio. Este avance refuerza la necesidad de equilibrar progreso tecnológico con inclusión social en el contexto de la transformación digital.
