Estos trucos permitirán que uses tu Samsung de la mejor manera
Samsung, una de las marcas líderes en ventas de móviles en España, se distingue por mantener su interfaz gráfica sobre Android, diferenciándose de otras compañías que optan por versiones más genéricas del sistema operativo. Desde el lanzamiento del primer Galaxy S, Samsung marcó su propia línea de diseño y funcionalidad, permitiendo la implementación de características exclusivas.
Esta estrategia dió una identidad única en el mercado de los smartphones, atrayendo a millones de usuarios que buscan una experiencia de uso superior.
Una de las innovaciones más notables es el S-Pen, presente en los modelos Galaxy S Ultra, que ofrece una gama de funciones que no se encuentran en otros dispositivos. Sin embargo, hay muchas más características propias de los móviles Samsung que mejoran la usabilidad diaria. Entre estas, se destacan los gestos del sistema, que permiten realizar diversas tareas de manera rápida y eficiente.
Paso a paso para activar los gestos de control en tu Samsung
Para acceder a estos gestos, ve a los Ajustes del móvil, selecciona Funciones Avanzadas y luego Movimientos y Gestos. Aquí encontrarás seis opciones de gestos de control que puedes activar individualmente.
- Levantar para activar: este gesto enciende la pantalla al levantar el móvil, ideal si usas el desbloqueo facial, ya que no necesitas pulsar el botón de encendido.
- Doble pulsación para encender o apagar la pantalla: puedes encender la pantalla con una doble pulsación en un área vacía de la pantalla de inicio o de bloqueo, y apagarla de la misma manera.
- Notificación por vibración: este gesto hace que el móvil vibre cuando lo levantas y tienes una llamada perdida o un mensaje sin leer, asegurando que no te pierdas nada importante.
- Silenciar llamadas: puedes silenciar una llamada entrante colocando el móvil boca abajo sobre una superficie o pasando la mano por encima del dispositivo, utilizando los sensores para detectar el gesto.
- Captura de pantalla: realiza una captura pasando el canto de la mano verticalmente de un lado al otro de la pantalla. Aunque puede ser complicado al principio, con práctica se vuelve una herramienta útil.
