PDP-11/45: el ordenador que creó la Estrella de la Muerte en 1976
Star Wars nunca se alejó de la popularidad. Fanáticos desde las primeras entregas y otros tantos que se agregaron a lo largo del tiempo, conocen de memoria cada escena y cada línea de las películas.
Claramente, sabrán identificar un momento en particular del Episodio IV: A New Hope. La Estrella de la Muerte parece un arma indestructible creada por el temible Imperio, sin embargo, hasta esa monstruosidad tiene un punto débil. Lo ideal es abordar una nave que nos permita llegar al núcleo y así destruirla. Entonces, los rebeldes se reúnen para planificar el ataque.
A continuación se le enseña a la tripulación, una animación del momento del ingreso de un X-Wing a las instalaciones del enemigo. Aunque hoy nos pueda parecer un efecto básico que podría hacer cualquiera de nosotros en un ordenador casero (cualquiera con una idea de animación, claramente), en 1976 se necesitaron equipos de científicos universitarios para llevarlo a cabo.
El periódico Chicago Tribune contó la desconocida labor de Larry Cuba, Tom DeFanti y del equipo del EVL (Laboratorio de Visualización Electrónica de la Universidad de Illinois en Chicago). Con una computadora PDP-11/45, lograron uno de los primeros efectos CGI en la historia del cine.
Las técnicas usadas, tanto en la franquicia galáctica como en otros films de finales de los ‘70, generalmente pasaban de las ilusiones ópticas y fotográficas, a los efectos mecánicos y maquetas. Pero es sabida la ambición de Lucas por entregar el producto que había pensado inicialmente, sin dejar detalle afuera.
El artista visual, Larry Cuba, pidió por la asistencia de Tom DeFanti, pionero en secuencias animadas por ordenador y profesor de la Universidad de Illinois. Luego de varios meses, la película que dio el puntapié inicial, tuvo su el efecto deseado por Lucas, incluso antes de la llegada de Industrial Light & Magic.
Para animar el momento, que solo se vería en una pantalla dentro de la escena, se trabajó con el ordenador PDP-11/45 (Programmed Data Processor). Esta computadora de más de 2 metros de alto y 6 de ancho, contaba con el sistema operativo Unix y tenía 8 registros de 16 bits.
Para dibujar vector por vector, se disponía de una serie de botones. Un trabajo artesanal que dio como resultado la clásica animación que aparece en la película.
Hoy, la PDP-11/45 sigue expuesta en el laboratorio de la universidad y continúa operativa.

La próxima vez que veamos este momento clave del film, sabremos apreciar, aún más, la fantástica saga de Star Wars.
