Un fotógrafo de Playboy fue acusado de haber falsificado y vendido juegos retro

El italiano Enrico Ricciardi habría estafado por más de 100 mil euros para luego desaparecer del mundo online.
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Hace rato que la moda retro explotó en el mundo y todos los productos y entretenimientos que consumimos habitualmente intentan aprovecharse de eso. Series con estética de los 80 (posiblemente Stranger Things sea el máximo exponente de este caso), que la venta de los discos de vinilo haya superado su valor histórico o que incluso la ropa de moda vuelva a ser de ese estilo, parecen ser pruebas suficientes para respaldar la anterior afirmación. Por eso, no es extraño que el boom de los juegos retro también haya aparecido.

Es que en todas partes del mundo coleccionistas, y no tanto, gastan miles de dólares para poder comprar nuevamente alguna consola o cartucho que haya jugado en su infancia. Un mercado donde la tecnología obsoleta no existe, todo lo contrario, entre más viejo mejor. Ya sea por revivir algún recuerdo de la infancia o hasta por simple negocio de compra y venta, el negocio de la nostalgia está más activo que nunca.

Y como siempre, cuando hay un mercado que mueve mucho dinero aparecen personas que quieren aprovecharse de eso, y usualmente no es de las mejores maneras. Así fue como la historia de Enrico Ricciardi, un fotógrafo italiano de la revista Playboy, se volvió viral en la red.

Es que, desde las redes sociales, varias personas acusan al italiano de haberlos estafado con la venta de videojuegos retro falsificados. Según parece, Ricciardi era un usuario asiduo en los foros de coleccionismo, donde la compra y venta de productos retro son cosa común. Sin embargo, después de vender varios juegos, Enrico desapareció. Fue ahí que muchos se dieron cuenta que habían sido estafados.

Un fotógrafo de Playboy es acusado de haber falsificado y vendido juegos retro.

Akalabeth: World of Doom, uno de los videojuegos más codiciados entre los coleccionistas por ser uno de los primeros juegos de rol y por las pocas copias que se vendieron al momento que salió al mercado, fue uno de los artículos que este fotógrafo italiano habría falsificado.

Según dicen los usuarios lo que compraron se trataban de piezas de falsificación increíbles, a tal punto que hasta los manuales que venían con el juego estaban avejentados. Sin embargo, detalles de la procedencia del papel (era italiano cuando el juego en los 80 era producido íntegramente en Estados Unidos) alertaron a los afectados. Entre todas las ventas, se cree que el italiano habría podido ganar alrededor de 100.000 euros.

Videojuegos: la estafa de Ricciardi se hizo viral

Al ser los videojuegos de computadora un mercado menor al de las consolas, no existen aún empresas o emprendimientos que se dediquen a comprobar la autenticidad de los productos, por lo que es mucho más fácil estafar a los compradores de PC que al resto.

Desde que aparecieron las acusaciones en su contra, Ricciardi dejó de mostrar actividad en sus redes relacionada con los juegos, y solo quedaron algunas imágenes compartiendo su trabajo como fotógrafo.