Pasión gamer: por qué Red Dead Redemption sigue siendo un videojuego imprescindible

Red Dead Redemption ya tiene sus años. Sin embargo, se mantiene como una referencia ineludible para los verdaderos gamers.
Red Dead Redemption
Red Dead Redemption

No importa que tan buenos gráficos haya o cuantas novedades puedan traer, ningún videojuego puede superar a esos juegos que más disfrutamos en nuestra infancia. Y aunque estamos en la época de la PS5, aún podemos disfrutar de títulos de consolas más viejos, que con ingenio y buenos argumentos logran estar a nivel de los actuales (o incluso superarlos). Red Dead Redemption es un claro ejemplo de esto.

En mayo de 2010 salió al mercado este videojuego de Rockstar y rompió todo, fue considerado como uno de los mejores del año y creó una manera de pensar los juegos de mundo abierto. 12 años después sigue siendo uno de los más disfrutables,de esos que no  te podés perder. Por eso, te traemos 3 razones por las que Red Dead Redemption no pierde vigencia.

Primero, su adaptación. Si algo sabe hacer la gente de Rockstar es crear videojuegos de mundo abierto, y aunque estamos más acostumbrados a disfrutar de las excéntricas ciudades de Grand Theft Auto, para este videojuego lograron transmitir esa sensación del viejo oeste. En vez de autos de lujo tendremos caballos o carretas, en vez de pobladas autopistas, nos moveremos de un lado a otro por kilómetros y kilómetros de tierras áridas. El viejo oeste nunca estuvo tan cerca como hasta ahora.

En segundo lugar, por su argumento, la historia de Jonh Marston y su peligrosa búsqueda contra Bill Williamson es espectacular. Como suele acostumbrarnos esta compañía, tomamos el control de un antihéroe, que se debate entre hacer el bien y el mal todo el tiempo. Las historias alternativas y los trasfondos de los personajes secundarios enriquecen el juego aún más. Imposible aburrirse.

La tercera razón para que juguemos al Red Dead Redemption es su secuela. Red Dead Redemption 2 es un juego incluso superador de la primera entrega, algo muy difícil de por sí. Para disfrutar de la mejor manera, es necesario jugar a la primera entrega. Por suerte, no es para nada un sacrificio.