Tres cosas que no sabías del film "Día de la Independencia"
“Día de la Independencia” es una de esas películas que no pueden faltar este 4 de julio, en conmemoración con esta fecha patria estadounidense. Este film de 1996 protagonizado por Will Smith fue un éxito de taquilla por su dirección fotográfica, su trama y el épico discurso del presidente. Sin dudas, uno de los mejores de toda la historia de la industria cinematográfica.
La historia se sitúa en la víspera del 4 de julio, día en el que Estados Unidos celebra su Día de la Independencia, cuando unas gigantescas naves alienígenas aparecen en el cielo y empiezan a desatar el caos en las principales capitales del mundo. Enfrentados a la extinción, solo un grupo de héroes y supervivientes podrá encontrar la manera de salvar a la humanidad. Ganadora del Oscar a los Mejores Efectos Especiales, 'Independence Day' ha dejado huella en Hollywood.
La película de Roland Emmerich fue un contundente éxito de taquilla en 1996, recaudando más de 300 millones de dólares en el mercado doméstico estadounidense y más de 800 millones en todo el mundo, y convirtiéndose en la película más taquillera de su año. Los rodajes guardan muchos secretos y a veces, muy pocos son expuestos a la luz pública. Es por esto que en este artículo te diremos tres cosas que no sabías sobre “Día de la Independencia”.
El presidente Whitmore casi estuvo interpretado por otro actor
Ahora nos cuesta imaginar al presidente Whitmore con otro aspecto que no sea el de Bill Pullman. Pero, durante mucho tiempo, hubo otro intérprete asociado al papel: Kevin Spacey. Y no solo eso, el primer borrador del guion se escribió directamente con él en mente. Así lo explicó Dean Devlin, guionista del film, que contó que Spacey fue compañero suyo en el instituto y lo veía perfecto para el rol de presidente en “Independence Day”.
Sin embargo, por aquel entonces el actor no era una estrella, y los productores de 20th Century Fox rechazaron la elección. Simplemente, en palabras de Devlin, "no creían que Kevin Spacey fuese una estrella del cine". En consecuencia, el guion tuvo que reescribirse y la decisión, fuesen cuales fuesen las razones, se ha demostrado más que acertada.
Explotar la Casa Blanca fue muy difícil
Es una de las imágenes más icónicas de la película, ya que una de las naves alienígenas se coloca sobre la Casa Blanca, lanza un rayo y la hace explotar en mil pedazos. En un momento en el que los efectos especiales aún no estaban tan refinados como los de hoy, el equipo del filme recurrió a la vieja usanza. Construyeron un modelo de yeso del edificio de más de 4 metros de ancho, y pusieron tanto detalle en la reconstrucción que podía aguantar perfectamente un primer plano en cámara sin dejar una sensación de falsedad.
"Creo que los efectos del pasado nunca desaparecerán porque simplemente son demasiado buenos. A veces hacemos una combinación de un modelo físico, control de movimiento, fotografías y luego pasamos a digital, con un fondo CGI", explicó el director en el 'making of' de la película. Por este grandioso detalle ganaron el Oscar.

El ejército estadounidense no apoyó la película
No es fácil conseguir que una institución como el ejército de los Estados Unidos participe en una película, especialmente una con trama de invasiones alienígenas. Pero en el caso de “Día de la Independencia ”, estaban dispuestos a hacerlo. Según reveló el equipo, habían accedido a dejarles mucho vestuario militar, aviones y demás equipo de combate. Pero tenían una petición que el director y el guionista no estaban dispuestos a conceder.
El ejército pidió que se eliminase de la trama cualquier referencia al Área 51, una base militar ultrasecreta a la que rodea mucha mitología, especialmente porque se cree que guarda evidencias de vida extraterrestre. El director y el guionista se negaron a eliminar esta referencia y el ejército retiró su apoyo.




